Cuba dio un paso trascendental para los derechos trans: el 18 de julio de 2025, su Asamblea Nacional aprobó una reforma legal que permite a las personas trans cambiar oficialmente su marcador de género en documentos sin necesidad de someterse a una cirugía genital ni afrontar procesos judiciales complicados. Esta iniciativa representa el avance más significativo en derechos LGBTQ+ en la isla desde el histórico Código de Familias de 2022.
¿Qué cambia esta ley en la práctica?
Desde su aprobación, las personas trans cubanas pueden autodeclarar su género y modificar su nombre y sexo legal sin cumplir condiciones médicas previas. Además, la reforma moderniza el registro civil, reconoce uniones de hecho e incluye la digitalización de documentos, facilitando el acceso a todos estos derechos.
Por qué es relevante
Aunque Cuba fue pionera con su Código de Familias que legalizó el matrimonio igualitario y la adopción por parejas del mismo sexo, los tratamientos para el reconocimiento de género seguían siendo extremadamente restringidos. Esta nueva ley rompe barreras institucionales y marca una transformación profunda en la inclusión legal de la población trans.
Reacciones desde la sociedad y los activistas
Activistas cubanos, así como organizaciones estatales como Cenesex, consideran este cambio una victoria esencial. Celebran que el país retome un camino progresista en derechos LGBTQ+ y garantice mayor dignidad a personas trans como Danny Ortiz o Mia Rochel Ramos, que ven en la ley una oportunidad para vivir con autenticidad.
La nueva legislación cubana simboliza un avance de gran impacto para los derechos trans en la región. Va más allá de una reforma administrativa: es una afirmación del derecho a existir bajo la identidad deseada, sin condicionamientos médicos o jurídicos. Sin embargo, este logro debe ir acompañado de políticas públicas que aseguren su implementación efectiva, incluyendo acceso a salud integral, educación y empleo libre de discriminación.
El llamado de la acción es apoyar y visibilizar organizaciones activistas que impulsen el cumplimiento de la ley en Cuba. Promover legislación similar en otros países latinoamericanos con barreras a la identidad legal. Garantizar condiciones de vida dignas, que incluyan atención médica inclusiva y protección frente a la violencia y la discriminación.
